VIOLENCIA E INSEGURIDAD SACUDEN A ROSARITO

* Días de pesadilla, terror y luto.

Redacción 5M.-

Rosarito, a 22 de Julio del 2021.- Como en los peores días de la violencia, desatada e incontenible sobre la comunidad Rosaritense, la sangre corrió nuevamente sin control en el llamado Quinto Municipio de Baja California, donde el temor hoy hace presa de muchas familias hoy enlutadas.

Eran apenas minutos antes del medio día del pasado viernes 16 de Julio, cuando el estruendo de las ráfagas de armas automáticas rasgaron el silencio y también la humanidad del Oficial en activo con licencia Raúl Paredes Esquer, quien iba a bordo de una camioneta de modelo reciente junto con su esposa quien también resultó gravemente herida.

Once impactos de bala impactaron en cuello y pecho del conocido Policía, Abogado y ex candidato a Diputado y a la Presidencia Municipal de Playas de Rosarito.

Al menos 15 casquillos de bala quedaron esparcidos en la escena del crimen.

Con la precisión de un reloj, los homicidas actuaron en apego a un plan perversamente trazado para burlar a las mismas autoridades, como si tuvieran pleno conocimiento de los horarios de los Policías, de lo inservible de las videocámaras de seguridad y sus puntos muertos. Los sicarios “se hicieron humo”.

Todo esto a escasas dos cuadras de la Comandancia de la Policía Municipal en la Colonia Benito Juárez, desde donde los matones huyeron a bordo de dos autos con rumbo al Centro de Rosarito, mismos que fueron abandonados en el Fraccionamiento Villafloresta.

Luego vinieron otras cinco ejecuciones más en diferentes puntos, el de un hombre en el Plan Libertador, el doble homicidio de dos jóvenes en la parte alta de la Colonia Mazatlán y para rematar dos muertos en una aparatosa y extraña volcadura de una camioneta Mercedes Benz en el Puente Machado.

Fuertes rumores propagados por personas maliciosas, aseguraban que uno de los ejecutados de esa noche era nada menos que el ejidatario y empresario inmobiliario Roberto Esquivel Fierro, además ex candidato a la alcaldía de Rosarito.

Su muerte incluso fue confirmada de manera irresponsable y poco profesional por varios portales informativos digitales, misma que fue desmentida horas después por parte de miembros del Clan Esquivel.

El paroxismo de la locura esa noche se dio con una llamada anónima donde se advertía que un artefacto explosivo había sido colocado en uno de los locales de la Plaza Pabellón, la más importante de Rosarito hasta donde se movilizaron las fuerzas del Orden, incluidos peritos del Cuerpo de Bomberos.

La racha violenta que sacudió ese día gris a Rosarito, fue como un cubetazo de agua helada directa a las autoridades que no daban crédito, burladas y rebasadas por las bandas delincuenciales pues estas operan a sus anchas debajo de las narices de las policías y a todas horas del día, comentaron algunos Rosaritenses.