“Rosarito Blues” RICO

Por Gerardo Díaz Valles

Los efectos de la pésima imagen de los Policías en Rosarito, son incuantificables porque la desconfianza, el temor y el malestar se han extendido hacia el exterior y recuperar esa confianza en los turistas costará mucho tiempo, dinero y esfuerzo, así lo plantea José Luis Mar Espinoza, un luchador social que tiene años dando la cara por la defensa de los intereses de los Rosaritenses, al lamentar estos abusos policiacos y la crecviente ola de inseguridad, como nunca antes se había visto en el llamado “Quinto Municipio”… por cierto que otro de tema que se viene fuerte son los criminales cortes del servicio de agua potable que golpea sobre todo a las familias más humildes, a quienes tienen chilpallates o adultos mayores enfermos en casa.

Y es que detrás de esta maniobra, se ocultan intereses aviesos de los gobernantes en turno, aún aquellos que se dicen representar “la esperanza de México”, pero están más apegados al viejo dicho popular de “divide y vencerás” con personajes como Jaime Bonilla Valdez entre otros Primores quienes en su momento se dieron a la tarea de repartir cargos o “huesos” en el gobierno para acallar a los inconformes y “maicear” a las voces discordantes, como ha sucedido en la mayoría de aquellos, quienes antes protestaban hasta por el alza a los energéticos o el intento de construir una enorme planta desalinizadora en pleno centro de Rosarito y quienes curiosamente hoy no dicen “ni pío”… por cierto a quien le dijeron “oye ven acá”, fue al Secretario de Salud en el Estado doctor Alonso Pérez Rico, a quien le llueve fuerte en su milpita luego de aparecer en un show mañanero haciéndola de cómico-patiño y aventándose chistoretes salados arrastra varios pendientes con la Justicia…y es que de nueva cuenta al ex encargado de Prestaciones del IMSS en Baja California lo persigue escándalos derivados de los cobros de moches a empresas del sector salud…fue así que los propietarios de la empresa “Hemodiálisis del Noroeste” en Ensenada Ramón Alejandro Treviño Avalos, Alejandro Treviño Fisher y David Galván Torres, le recordaron a Pérez Rico, le recordaron la denuncia penal por fraude y promesas incumplidas que tiene con ellos cuando desde el 2019 le extendieron la friolera de casi 100 Mil Dólares por el pago de una supuesta fianza para recibir a cambio un permiso u licitación para prestar en exclusiva sus servicios en forma subrogada, lo que en los hechos nunca ocurrió pues mientras a otros les pega el síndrome de la bipolaridad, a este mismo le pegó el Allzimer pues del dinero y sus promesas “no recuerda ya nada”…

Un escabroso asunto que de entrada echa por tierra las aspiraciones políticas del señor Rico y que de paso embarra a quien fuera su asistente y cobrador Miguel Angel Ruvalcaba Molina, sobrino de un diputado local y quien ya “suelta la sopa” en aras de cuidar su pellejo al grito de que “ya no pide queso… sino salir de la ratonera” a la que lo llevaron los actuales “mandamases” en el estado.

Esta historia continuará.