REVIENTA EJERCITO LUJOSA FIESTA CLANDESTINA


*Sin importar quejas de abusos, se llevan a varios detenidos

REDACCION 5M.-

En un aparatoso despliegue, pocas veces visto, efectivos del Ejército Mexicano irrumpieron el pasado fin de semana en una lujosa fiesta privada que se realizaba en un rincón del sur de Rosarito, en la sureña delegación municipal de Primo Tapia. De donde los soldados de llevaron a varios sujetos que a decir de algunos testigos “eran unos sujetos pesados”.

Con el apoyo de dos pesados helicópteros al parecer equipados con tecnología de punta, los militares arribaron por vía aérea al intrincado sitio tras sobrevolar el rancho al pie del emblemático Cerro de «El Coronel».

Vecinos de Primo Tapia y zonas aledañas, se preguntaban a quien buscaba el Ejército Mexicano en dicha zona. En donde incluso se pensó en posibles enfrentamientos en el área.

Trascendió que se trataba de una fastuosa boda donde unirían su destino una pareja de conocidos rosaritenses.

Asimismo que para su realización los organizadores no escatimaron en recursos al contratar desde el estado de Jalisco a una firma internacional en organizar este tipo de eventos.

Más no contaban con que recientes hechos violentos sacudieron la cabecera municipal de Playas de Rosarito y en el área efectivos militares realizaban un reconocimiento del área.

La fiesta a todo lujo apenas iniciaba la noche del sábado cuando los uniformados llegaron con una orden del Juez para catear el lugar, por lo que la fiesta se suspendió por varias horas.

Los integrantes de la conocida banda Coloso, también originaria del Estado de Jalisco fue obligada a guardar sus instrumentos y suspender su número.

Asistentes al evento confirmaron que dos aeronaves aterrizaron en el lugar en medio de una confusión, pues de inmediato separaron a los asistentes en grupos de hombres y mujeres, para luego proceder a inspeccionar el rancho donde se realizaba la boda a todo lujo.

Incluso se quejaron de que hubo excesos por parte de los militares.

Esto al someter a los propietarios del lugar mantenerlos tendidos en el suelo con las manos esposados en la espalda.

Al cabo de casi dos horas, ya casi a la media noche, los militares se retiraron llevándose a media docena de invitados quienes, según se dijo, contaban con antecedentes penales.

Parte del perímetro del rancho quedó bajo el resguardo de los militares y el asunto se maneja con marcado hermetismo.

Cuestionado sobre esta fiesta clandestina, el Secretario de Seguridad Pública, Francisco Javier Arellano Ortiz dijo desconocer el hecho, mismo que por su magnitud, llamó la atención de propios y extraños.

Tampoco autoridad local alguna ha proporcionado hasta el momento, detalles del operativo realizado ni la identidad de los detenidos.