MORENOS

Redacción 5M.-

Por Gerardo Díaz Valles, “Rosarito Blues”.

Por increíble que parezca a medio camino de su sexenio y a seis meses de su consulta o referéndum para su renovación o revocación de mandato, es decir para saber si se va o se queda el resto de su gobierno, el Presidente Andrés Manuel sigue con una buena aceptación ciudadana, algo envidiable y contrario a lo que muchos pensaran, es decir que siete de cada diez mexicanos lo aprueban y eso es mucho decir… 

Por cierto que a nivel local las cuentas no le cuadran bien al Partido Morena cuando sus próximos gobernantes insisten en imitar feo a su jerarca al rodearse de puro petardo tanto del PRI como del PAN, mientras que los auténticos siervos de la Nación prácticamente siguen mendigando un cargo en el gobierno al menos de medio pelo. 

Tal es el caso de Juan José Orozco, quien trae todo un movimiento para proponerlo ante la dilecta Monserrat Caballero, quien sigue “deshojando la margarita” y se supone que este miércoles 22 de Septiembre patrio, cuando la Guapa Oaxaqueña, defina si acepta algún siervo moreno, o seguirá rescatando cascajo de los partidos harto conocidos por sus mañas… 

Por cierto que en el problema migratorio el también Obradorista y experto en el tema José Luis Pérez Canchola lanza una alerta urgente para definir una directriz en un problema que ya rebasa a las autoridades sin un rumbo fijo y claro sobre el futuro de los miles de migrantes, refugiados, deportados y en condición de calle, no solo extranjeros sino muchos compatriotas de Michoacán, Guerrero y otros estados afectados por la violencia… 

Todos los caminos van a Rosarito, también para la Malandronada que se bate a tiros en pleno bulevar Benito Juárez ante la mirada atónita de muchos, y donde quedaron tendidos sobre un charco de sangre este lunes dos tipos, uno de ellos con largo historial criminal y donde milagrosamente un Oficial Perito que quedó desarmado, logró salvar el pellejo gracias a la oportuna reacción de sus compañeros quienes le ganaron el tirón al matón agresivo… 

Allí en los linderos de una placita de comederos propiedad del ex regidor José Ciprés Tinoco, nomás pelaba tamaños ojos y mostraba una sonrisa nerviosa dándole gracias al creador porque en esta ocasión ninguno de sus clientes salió lesionado. 

El caso es que estas escenas alarmistas se tornan comunes un día sí y el otro también. 

Y eso que en Rosarito “no pasa nada”, por lo que algunos funcionarios díscolos insisten en aplicar la “política de la avestruz”. 

Maldita sea la cosa.